lunes, 15 de noviembre de 2010

Poema escrito en el tren




Una silueta desciende
sobre mi sexo incendiado,
sobre mi piel de mármol.
Una silueta que no anda
pero que viaja en tren
y en avión.
Una silueta que me recuerda
que en un lugar,en una hora,
en una vida,
yo alumbraba pasiones
con palabras de fuego.
Una silueta que impregna su seda
en la yema de mis dedos.
Una silueta que esparce gemidos
por las paredes del tiempo.
Mi lengua traviesa recuerda
la danza de acrobacias aéreas
en tu sexo
y por un momento
me refugio
en el altar de la pasión
y del erotismo.
No he perdido la fe,
pero me desencanto.
Nómada de tus besos
me revuelco en sábanas viejas
con olor a nuevo.

2 comentarios:

Victoria Dubrovnik dijo...

veo que los recuerdos están que arden...
y ejem... quién dice que no alumbra, a día de hoy, la pasión con palabras de fuego, y que es sino lo que leemos ahora mismo!
Y me quedo ante todo con la imagen de.. "mi lengua traviesa recuerda la danza de acrobacias aéreas en tu sexo"... srta. Aegnus... Brutal! ;-)

Aengus Og dijo...

Viniendo de alguien que escribe también tomo tus palabras como un halago.
Beso!