La verdadera transformación
no se mide con palabras
sino con huellas.
Cada paso que doy
una nueva oportunidad nace
y otra muere.
Hay quien decide estancarse
y hay quien decide vivir.
El ciclo de la vida
sigue su curso.
Tic tac,tic tac...el tiempo
no espera.
Hay quien tiene una selva
en el pecho
y hay quien alberga
una locomotora vieja
en el corazón.
Hay quien se alimenta
de palabras,
mientras otros
se alimentan
de cuerpos desnudos.
Tic tac,tic tac...el tiempo
no espera.
Quien lastima sus zapatos
sin atar las casualidades
se pierde en la sombra.
Quien revienta emociones
a balazos
olvida lo más importante:
una bala de vuelta
llevará su nombre.
Tic tac,tic tac...el tiempo
no espera,esperan
las personas.